TEATRO SOLÍS
El Teatro Solís es un símbolo no sólo de Montevideo, sino del Uruguay. Se inauguró en el año 1856, pero recién en 1937 se convirtió en un teatro público debido a que pasó a manos de la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM).
Este teatro cuenta con tres salas de espectáculo: Sala Principal, Sala Zavala Muniz y Sala Delmira Agustini. La Sala Principal cuenta con 812 butacas y en ella han pasado numerosos artistas de diversos ámbitos de la cultura a nivel nacional e internacional. La Sala Zavala Muniz cuenta con un aforo total de 288 butacas y se caracteriza por generar un ambiente intimista donde el público puede disfrutar de la función de una manera más cercana, logrando proximidad con el artista. Por último, la Sala Delmira Agustini cuenta con una capacidad de 150 butacas y es la más pequeña de las tres; está destinada par realizar conferencias, eventos, reuniones, brindis o también propuestas artísticas pero a menor escala.
La historia del Teatro Solís puede remontarse al siglo XIX, época en la cual Uruguay vivenciaba un gran período de prosperidad económica y cultural. Se tomó la inspiración de teatros europeos, los cuales estaban teniendo mucho éxito y fama, por lo que se decidió construir un teatro que pudiera "hacerle competencia" a los mejores del mundo. Así nació el Teatro Solís, cuyo nombre hace honor a Juan Díaz de Solís, navegante que exploró las costas uruguayas en el siglo XVI. A lo largo de los años, el Teatro Solís ha sido sometido a numerosas restauraciones para preservar su estética y funcionalidad; entre ellas, un incendio provocado en un camarín, que hizo que se mantuvieran sus puertas cerradas desde 1998 hasta el 2004.